Claves doctrinales
- La imagen de Dios da fundamento a la dignidad y a la vocación del ser humano.
- El pacto primero incluía obediencia real y promesa de vida.
- La posibilidad de caer no equivale a una necesidad decretada de pecar.
Libro I · Ser humano
El ser humano fue creado a imagen de Dios y colocado bajo una relación de pacto y obediencia. La condición original no era de necesidad de pecar, sino de integridad real y mutabilidad. Esto permite afirmar tanto la bondad de la creación como la responsabilidad humana en la caída.
El ser humano fue creado a imagen de Dios y colocado bajo una relación de pacto y obediencia. La condición original no era de necesidad de pecar, sino de integridad real y mutabilidad. Esto permite afirmar tanto la bondad de la creación como la responsabilidad humana en la caída. En esta página el tema es presentado con intención pedagógica, procurando conservar el eje doctrinal, pastoral y bíblico con el que fue desarrollado en los tratados y disputaciones correspondientes.
Primero, conviene notar que la imagen de Dios da fundamento a la dignidad y a la vocación del ser humano. Esta observación evita una lectura reducida del tema y ayuda a situarlo dentro de una teología más amplia, donde la doctrina siempre guarda relación con la adoración, la vida cristiana y la obra de Cristo.
Además, el pacto primero incluía obediencia real y promesa de vida. De ese modo se preserva el equilibrio entre la iniciativa divina y la respuesta humana, entre verdad revelada y aplicación espiritual, y entre el carácter objetivo del Evangelio y su recepción personal.
Por último, la posibilidad de caer no equivale a una necesidad decretada de pecar. Esta combinación de elementos impide que la doctrina se vuelva una máquina fría de abstracciones. La teología, en este enfoque, sigue oliendo a Biblia abierta, conciencia despierta y discipulado concreto.
Cada referencia se abre en una nueva pestaña en Bible Gateway, versión Reina-Valera 1960.
Vol. 2, Disputation XXVI–XXX, pp. 46–55.